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¿Qué Termo eléctrico elijo?

El funcionamiento del termo eléctrico es muy sencillo. Explicado someramente, se trata de un tanque de agua de dimensiones nada despreciables (50-100 litros) en cuyo interior una resistencia eléctrica se encarga de calentar el agua.

Una vez alcanzada la temperatura, la resistencia se apaga y el aislamiento del tanque se encarga de que ésta no se enfríe demasiado rápido. Cuando la temperatura del agua baja, bien por el paso del tiempo o porque se usa el agua caliente y entra agua fría, la resistencia vuelve a entrar en funcionamiento.

Que potencia elegir

Un dato que debemos tener en cuenta, es la potencia eléctrica máxima que puede desarrollar nuestro termo. Ya que aún teniendo la misma capacidad suele variar de unos modelos a otros. Como ejemplo indicaremos que podemos ver en el mercado termos de 80 litros con potencias que van desde los 1.000W hasta los 2.500W. Es aconsejable elegir un modelo de la máxima potencia disponible dentro de la capacidad que queramos, con ello conseguiremos que su tiempo de recuperación sea menor, consiguiendo calentar el agua en menos tiempo que uno de menor potencia.

La marca Fleck también ha diseñado su modelo Duo con 2 depósitos internos y 2 resistencias (1000W-1500W), activándose cada una de ellas según las necesidades, logrando una mayor eficiencia y recuperación.

Consumo Energético del Termo Eléctrico Tradicional

Lo primero que se debe hacer para poder calcular el consumo energético de una vivienda es conocer la potencia de cada uno de los aparatos eléctricos de la misma. La unidad de medida de la potencia eléctrica de todos los aparatos, que aparece reflejada en los manuales o las placas identificativas de estos, es el vatio (W).

Sin embargo, para calcular el consumo se utilizan los kW, el equivalente a 1000 vatios. Estos se multiplican por las horas de gasto para conseguir los kWh (Kilovatios/hora), que indican el consumo energético diario de la vivienda. Luego, si se quiere obtener el consumo por semanas, meses o años, se debe multiplicar los kW/h por el periodo de tiempo en concreto.

Esto significa que el consumo de cualquier equipo dependerá de la potencia del mismo (que siempre es la misma) y del tiempo que se encuentre conectado.

W / 1000 = kW
kW x horas de uso= kW/h diarios consumidos por el aparato
kW/h x días del mes = consumo energético mensual

Su mayor carencia es la poca velocidad a la que es capaz de calentar el agua y que lo convierte en inviable si se pretende hacer un uso intensivo, como por ejemplo, que se duchen varias personas seguidas.

La única desventaja que presentan estos termos eléctricos frente a las calentadores de gas es el precio de la electricidad, más alto que el del gas. Ahora bien, esta desventaja ya ha sido bastante recortada en aquellos modelos programables en los que el termo ha recibido los datos de cuándo va a ser utilizado y se desconecta automáticamente, por ejemplo, por la noche, consiguiendo así un ahorro de aproximadamente un 20% de energía.

Otro elemento que deberemos considerar es la calidad del agua que llega al establecimiento donde lo vayamos a instalar. Una mayor dureza del agua, es decir un alto contenido en sales minerales como cal, puede estropear la resistencia de nuestro termo. Por ello, existen modelos con la resistencia envainada o recubierta por un material que impide se depositen restos del agua en la resistencia, prolongando su vida útil. El ejemplo de un termo con una resistencia de larga duración es el Termo Fleck Nilo, es envainada y cerámica, especialmente diseñada para lugares donde el agua tiene una dureza mayor

Actualmente en casi todas las gamas medias encontramos regulador de temperatura mecánico (selector giratorio), y en las altas pantallas digitales que nos muestran la programación, temperatura y sistemas más avanzados como los de aprendizaje.

Otra forma de ahorrar energía de la que disponen los últimos modelos es mediante un buen aislamiento térmico de alta densidad que consigue que, una vez el agua alcanza la temperatura deseada, no pierde calor por lo que la resistencia no tiene que estar encendiéndose y apagándose constantemente.

Existen calentadores instantáneos eléctricos, pero su alto consumo y la potencia eléctrica que necesitan los hace poco aconsejables excepto para casos muy puntuales.

Ventajas

· La cantidad de agua caliente es ilimitada
· El gas el más económico que la electricidad

Inconvenientes
· La temperatura del agua puede variar inesperadamente
· El agua tarda un rato en salir caliente
· Necesita un caudal mínimo de agua para funcionar
· La instalación necesita más revisiones
· El gas y su combustión es potencialmente más peligroso
· Si se usa butano y no gas natural, hay que estar pendiente de tener bombonas de recambio

Resistencia

Existen dos tipos de resistencias:
· Resistencia Sumergida
· Resistencia en Seco o Cerámica

¿Qué Termo eléctrico elijo?

Resistencia sumergida

Resistencias de cobre con brida estañada o de latón y funda de termostato, que se encastra conectando directamente con los terminales faston de la resistencia.

Su forma puede ser de horquilla, triple curva o espiral.

Las resistencias de inmersión se definen como resistencias con vaina, en contacto con el agua.

Tienen una temperatura operativa de aproximadamente 300-400°C.

Las resistencias de inmersión tienen además potencias y longitudes diversas y sus conexiones eléctricas pueden ser monofásicas y trifásicas.

1. Ánodo
2. Vaina de termostato
3. Resistencia
4. Termostato

Resistencia en seco o cerámica

Está compuesta por una serie de cilindros de cerámica refractaria, resistentes a temperaturas muy altas, modelados con canales externos vacíos donde se entrelazan las espiras de la resistencia.

Estos elementos también varían de forma, potencia y longitud, y las conexiones eléctricas pueden ser monofásicas o trifásicas.

La resistencia está montada en un soporte de acero esmaltado (la vaina) que la protege del contacto con el agua.

Esta vaina incluye también el termostato y el soporte del ánodo.

Las principales ventajas de esta resistencia son:
· No es necesario vaciar el calderín para cambiar la resistencia.
· Tiene una gran resistencia a la corrosión debido a la vaina esmaltada.
· Tiene una elevada resistencia a las incrustaciones debido a una amplia superficie de intercambio del calor. Los depósitos de cal resultan, por tanto, inferiores.

1. Vaina termostato
2. Vaina esmaltada de la resistencia
3. Resistencia cerámica
4. Ánodo
5. Termostato

Termostato

El termostato controla la temperatura del agua en el interior del aparato y realiza dos funciones:
· Control de la temperatura durante el funcionamiento normal, permitiendo que el usuario lo ajuste manualmente a través de un selector externo.
· Establecer seguridad térmica. Si el dispositivo de control de la temperatura funcionase de manera incorrecta, la temperatura del agua podría aumentar y producir vapor.

Para evitarlo, un dispositivo independiente de seguridad quita la alimentación eléctrica. Para restablecerla, se requiere un rearme manual. No obstante, se aconseja localizar la causa del problema antes de volver a realizar la conexión del termo.

Ánodo

La corrosión es un proceso químico normal que se produce entre el metal del termo (calderín, tubería, resistencia, etc.) y el agua que los rodea. Este fenómeno produce perforaciones en el calderín, reduce la resistencia mecánica de los elementos y daña la resistencia.

· Causas de la corrosión:
- Oxígeno disuelto (de 5 mg/l a temperaturas elevadas y hasta 12 mg/l a temperaturas bajas).
- Sales que convierten el agua en abrasiva.

Para prevenir la formación de perforaciones en el calderín, se usa un ánodo al magnesio.

· Fases de la corrosión:

Supongamos que tenemos una visión de los átomos individuales la corrosión se desarrolla en tres fases:

1. El oxígeno disuelto en el agua está en contacto con la superficie interna del aparato.
2. El hierro del aparato tiende a disolverse (el átomo pierde dos electrones y se convierte en ión Fe++).
3. El ión de hierro deja la superficie del aparato y se combina con el oxígeno, de manera que se convierte en óxido (FeO). Así se inicia la formación de una perforación.

Ánodo de magnesio

Obstaculiza la corrosión del calderín de acero y actúa por electrólisis. Además, añade una protección posterior a la que proporciona el mismo esmalte o vitrificado del calderín. Es la protección catódica. Su vida operativa depende de la cantidad, la calidad y la temperatura del agua. Debería ser controlado y cambiado antes de que se deteriore completamente.

En resumen, la corrosión no se impide totalmente, pero lo que resulta dañado es el ánodo de magnesio (2) y no el aparato (1).

Tanto el hierro como el magnesio tienden a ser solubles en agua; ya que el magnesio es más electropositivo que el hierro (tiende fácilmente a convertirse en Mg++). Es el mismo magnesio que da inicio a la solución. En ese momento, el magnesio deja el ánodo y se une a los átomos de oxígeno, y la corrosión termina. En otras palabras, el ánodo de magnesio se deteriora mientras que el calderín permanece intacto.

Manguitos dieléctricos

El contacto entre materiales de naturaleza distinta, cobre y acero conlleva el riesgo de que se produzca el fenómeno de la electrólisis y, por consiguiente, la corrosión. Ésta es mayor cuando la diferencia de potencial entre los dos metales o aleaciones es notable, como en el caso del hierro y el cobre.

Para evitar la corrosión del aparato en los tubos de entrada y salida, se debe impedir el contacto directo entre esos dos metales. Por esa razón, la conexión del termo a la instalación hidráulica de la vivienda se tiene que efectuar con manguitos dieléctricos de resina que se colocan en los tubos de entrada y salida del agua para evitar que haya contacto con los tubos de la instalación hidráulica, sobre todo cuando éstos últimos son de cobre.

Válvula de seguridad

Funciones de la válvula de seguridad:

Controla la presión del agua en el interior del calderín.

Aporta seguridad contra valores elevados de presión, e interviene cuando la presión interna supera los 7-8 kg/cm2.

Tiene la función de retención, ya que no permite el vaciado del calderín en caso de falta de agua en la red.

1. Antirretorno
2. Alimentación 0,1 kg/cm2
3. Expansión 8±0,5 kg/cm2

Referencia de tiempo

Durante los diez años de vida que dura un calentador de agua en promedio, los minerales que se han disuelto en el interior pueden haberse depositado en un lado del tanque. El calcio y la cal, en particular, reaccionan cuando se les aplica calor y se adhieren al interior del tanque. El resultado es que el tanque, de manera paulatina, pierde su capacidad y necesita más energía para calentar la misma cantidad de agua debido a la estructura de estos minerales que semejan piedra. El agua "dura" sin tratar, o sea, agua con un alto contenido de calcio o cal, puede reducir el tiempo de vida de una calentador en dos o más años. Además, algunas fuentes de agua, como manantiales y pozos, pueden arrastrar sedimentos y dejar arena y lodo en el interior del calentador, lo que reduce su efectividad aún más rápidamente que los minerales. Un calentador que recibe el agua de alguna de estas fuentes debe ser drenado una vez al año.